Para Jesús, el ciego es quien manifiesta la obra de Dios
Para el ciego, Jesús es quien no mira el pecado
Curando la ceguera, Jesús nos comunica la mirada de Dios
Para Jesús la Ley es una claridad que ilumina
Para los fariseos la Ley es una losa que ciega
Hacer el bien es propio de los verdaderos profetas
Los “guías ciegos” provocan miedo
El miedo o la valentía nos vienen de la mirada interior
Sólo los lúcidos promueven la valentía
A los “guías ciegos” sus razones les privan de ver
El ciego mira con el corazón
El ciego ha ido a la Piscina, y ha sentido que a Jesús el poder le viene de Dios
Los “guías ciegos” expulsan y condenan
Cuando se lava con el agua de la Piscina de Siloé, el agua del Bautismo en el Jordán, el agua de Vida eterna que brota del pozo de la Samaritana, el ciego entra en la esfera divina de su ser, y encuentra allí Dios
El ciego se arrodilla y adora
Cuando no reconocemos nuestras debilidades, estamos como CIEGOS
Cuando vamos descubriendo en nosotros la fuerza de Dios, se nos transforma la existencia
La Cruz es el juicio de Dios. Cuando el AMOR lo envuelve, este juicio se torna Salvación