Ciclo A

DOMINGO 25
del tiempo ordinario

Todos estamos llamados a la labor de mejorar el mundo
El viñedo (el mundo) nos ha sido dado para que trabajando, lo transformemos
El Dios Trinidad es el Dueño del mundo, y nos lo alquila a fin de que como Él trabajamos en él (el desvalido, la Humanidad, está en medio, es el centro de atención de Dios)
No perdamos tiempo en la plaza lamentándonos, AHORA, más que nunca, falta mano de obra generosa
Comprometámonos a transformar el mal “con abundancia de bien”
(Rom 12,21)
Jesús llamando a dos discípulos
No importa que sea tarde, que seamos ya mayores y que tengamos dificultades
Solamente entre TODOS haremos “el cielo nuevo y la tierra nueva“
(Ap 21,1)
La colaboración mutua no necesita fuerza, ni mucho dinero, sino constancia, y cariño
El trabajo verdadero, no es el que se hace por el jornal, sino por amor, y lleva en sí mismo la recompensa
El jornal entero tiene el gozo del Dios gratuito, que no calcula
El Buen Pastor tiene siempre la puerta abierta para que las ovejas entren y salgan libremente
Dios atiende a los últimos como a los primeros, porque su Amor es generoso
El mundo es su Casa, y Él ama a TODOS con el mismo AMOR infinito. ¿Le podemos reclamar algo?
Jesús, buen samaritano, cuida de todo el mundo, incluso del último, el caído al borde del camino

ORACIÓN

Señor,
concédenos la alegría de vivir
sumergidos en la GENEROSIDAD del Padre,
conscientes de que cada día recibimos
una recompensa desproporcionada

UNA MONJA DEL MONASTERIO DE SANT BENET DE MONTSERRAT

Regina Goberna (1934-2025)